13 julio 2010

La zinquingparti de Timofónica. Desde la cordialidad.

Recibí una cordial invitación de la Fundación Telefónica a participar en un llamado Thinking Party que contaba entre sus ponentes (14 ó 16) con Eduardo Punset. Se buscó la intervención corta (15 minutos) lo que evidentemente da mayor frescura y variedad cuando la comunicación es unidireccional. El nivel de las presentaciones fue muy elevado. Buenas ideas nuevas y presentadas con frescura.

Por principio, como ex-cliente muy escaldado de la compañía, no me siento nada propenso a participar en nada que organice, pero la presencia de Punset, añadida al hecho de que en la página de Face donde constaban los asistentes había amig@s, me hicieron aceptar. Desvirtualizar twitter@s es un deporte al que sí me he apuntado con entusiasmo. Además, siempre hay algo que hacer en Madrid.

Fui tratado en todo momento con corrección y bien atendido, las sillas de loneta no sirven para más de dos horas, pero bueno. La gente muy amable, las desvirtualizaciones geniales, y Punset estuvo en Punset.

¿Qué me chocó, entonces, que tuve un rebote?

La radical unidireccionalidad del discurso en primer lugar.  He pasado en tres años como formador de profesorado de ese modelo a la desconferencia por sistema, convicción y resultados. Y ya no lo puedo entender como modelo de comunicación. Funcionan infinitamente más y mejor los modelos participativos y horizontales. Las construcciones colectivas del conocimiento (del pensamiento, thinking), de la aproximación a la siempre relativa verdad.

Evidentemente hubo una dificultad añadida, a mí el mundo del management y del coaching no me atrae lo más mínimo. Se me han cruzado esos mundos por el Twitter y otras redes sociales, donde están muy presentes, y hacen muy bien, intentando ayudar a nuev@s emprendedor@s, con enfoques y herramientas nuevas. Bien por ell@s. Pero no es mi mundo.

Pero hay algo más. Si yo he entendido algo de esto de la web 2.0 es que lo que se está dirimiendo ahora mismo encima del tapete es si la Internet se la apropian los poderes: políticos y comerciales que van deviniendo uno solo y el mismo, o se la quedan los ciudadanos y las ciudadanas y profesionales para uso colectivo y libre. Que podamos coexistir está por demostrar. Pero jugando sin cartas marcadas. Con la valía de las propuestas por delante. Sin usar un duro en imagen.

Hemos descubierto recientemente que la realidad es poliédrica y compleja (Edgar Morin), las visiones unipersonales pueden ser geniales, pero siempre quedan completadas cuando son expuestas a una colectividad que propone, necesariamente, desde perspectivas muy distintas: las de cada cual, y terminan conformando un producto que puede ser manejado en equipo. Y los equipos siempre son mas fuertes que los individuos.

El esquema vertical en organizaciones, ni en propuestas formativas, ni en nada funciona más. Como decía V. Hugo: "no hay nada más fuerte que una idea a la que ha llegado su momento", y es el de la horizontalidad, es decir: la democracia social.

La web 2.0 es la humanidad que medra contra los impulsos autodestructivos de una parte de sí misma que entiende la vida como el privilegio de unos pocos por encima de todos. Y eso ya se ha terminado. No funciona más.

El público asistente a la Party no pudo participar en modo alguno. Para rematar el control (censura) no había ninguna pantalla con la reproducción del hashtag #thinkingparty, no, unas pantallitas suplementarias en la sala de recepciones reproducía algunos twits previamente seleccionados. Eso es toda la participación.

Quería proponerle al equipo de marketing de Telefónica que cambiara el chip. Si pierden mercado, quizás deban replantearse su política comercial. Técnicas como confundir al usuario con planes inspirados en los laberintos de Kafka, o esconderle el producto al usuario, pueden ser cambiadas por: "Colaborando con la sociedad, wifi gratis para todos los centros educativos del país", a ver si funcionan mejor, y limpian un poquito la imagen de la compañía. De verdad no puede ser que a ustedes el usuario les importe un pepino.

Pero no lo pude decir, porque no había ninguna forma de participar en el Zinquing.

¿La Thinking Party un modelo? ¿modelo de qué?  Sólo veo una cosa a imitar, la calidad de l@s proponentes desde el atril. Pero la estructura de los eventos, al menos los educativos, no pueden ser, de ninguna manera unidireccionales por más tiempo. No sirve para nada.




1 comentario:

eRoman dijo...

¡Hola! Ya sé que lo que realmente te haría feliz es un comentario de Telefónica en el que prometieran acceso rápido y gratuito para todos los centros educativos, pero espero que mi post-homenaje a los backchaneleros de la zinquingparti te alegre un poco el día: http://elearningxxi.blogspot.com/2010/07/la-fiesta-continua-con-lo-que-se-dijo.html

Saludos,
Esperanza