28 junio 2010

Evaluando, que es gerundio.

Haciendo análisis de contexto profesional, es complicado si estás en educación no ver que algunas cosas están realmente mal. Pero lo peor es que la mayoría de ellas son de inercias históricas, y cambiar inercias no es cambiar las sábanas. 

Dándole revueltas a las cosas, y fuertemente afectado por la primera reflexión del profesor Tonucci, de cuya intervención dimos cuenta aquí en el blog, que dijo: "Tenemos la mejor Escuela que hemos tenido nunca, por primera vez en la historia en nuestros países hemos cumplido el sueño de tener escolarizados a todos los niños y niñas, y ahora resulta que no le gusta a nadie, ni a los alumnos, ni a los padres, ni a los profesores, ni a la sociedad."

Terrible reflexión. ¿Qué podría hacer que esta situación se revirtiera? Quienes sepan mejor qué hay que hacer. ¿Y quienes pueden ser? El profesorado que está en los centros, y está trabajando bien. ¿Se les está ayudando para que puedan convertirse en ejemplos para sus compañeros? No, desde la inspección a la dirección, a la jefatura del departamento o a los compañeros de claustro, lo normal es que lo descalifiquen y le pongan zancadillas. ¿Qué hacer para apoyar a este tipo de profesorado, los y las que saben perfectamente qué hay que hacer y qué no en la Escuela del siglo XXI? Pues si se constituyeran en voz de alguna forma y pudieran levantarla para que fuera posible oírla por toda la sociedad, empezando por las madres y los padres del alumnado, siguiendo por las personas que ostentan autoridad en cargos públicos, y, tengo la esperanza, de que por ese tercer grupo normalmente innombrado de profesorado constituido por lo que llamo los tibios. Que nadan con la corriente. 

Sé que he tenido y tengo cosas en la cabeza mucho más descabelladas. No me parecía una mala idea. Entre una cosa y otra llevo casi 10 años visitando centros y conociéndolos. Pero no será su momento. Hablo del post anterior y su hermana de propuesta en Facebook sobre una Asociación Profesional Docente.

La mayor certeza que ahora tengo en materia educativa es esta: Nada va a funcionar si no es apoyado por un equipo. Me juego el cuello en esta aseveración. 

Y es que yo ya me bajo de mi rocinante, que los molinos de viento son trementamente agresivos. 

27 junio 2010

¿Una Asociación Profesional Docente?


Llevo mucho tiempo dándole vueltas a esto, no sabía donde decirlo, escribirlo ... consultarlo. Pensé en el blog, pero preferí intentar seguir dándole sentido a esta página, y también porque ya he leído críticas despectivas lo que me estiumula mucho a seguir. 

Es un "fracaso de la inteligencia" (Marinas) tener que explicar que esta página es una mediobroma, porque además está explicado en la cabecera. La idea es hija de algunos comentarios cruzados en Twitter con José Luis Castillo sobre un artículo en El País en el que se proponía (no recuerdo al autor) la "disrupción constructiva". Se trata sólo de provocar razonablemente para ver si hay alguna respuesta y se mueve un poquito el gallinero. Y ya está. 

Pero ... ... y si ... ... soñar es gratis?

Tal como están las cosas en Educación, y quiero recordar una reciente charla de Frato Tonucci para resumir. Decía Tonucci: "Tenemos la mejor escuela que hemos tenido nunca. Por fin hemos cumplido el sueño de escolarizar a todos los niños y las niñas. Pero nuestra Escuela no le gusta a nadie, no le gusta a los padres, ni a los maestros, ni a los alumnos, ni a la sociedad."

Qué enorme tristeza. ¿Cómo hemos llegado a esto?

Y la pregunta más importante ¿cómo hemos consentido los profesor@s que se denigrara la educación pública de esta manera? La desestructuración profesional es total y hay quien está sacando tajada. ¿Los sindicatos? Lamentablemente amigos, ya no representan a una parte importante del profesorado, porque, entre otras cosas, ¿los intereses de quién defienden? Los del profesorado que se rasca las narices con los problemas del centro (es una forma posible de nominarlos, pero tengo otras), o la de la gente que se deja "la piel en el pellejo" (Gomaespuma dixit) por hacer lo que la propia Consejería propone, pero que no lo pueden hacer en su centro porque sus propios compañeros cuando no la propia Inspección educativa les cortas las alas. 

La situación, sobre todo en no pocos institutos, es puro paripé e intereses pervertidos. Como me dirijo mayoritariamente a docentes me doy el placer de evitarme mayores descripciones. 

¿Por qué no levantar una Asociación Profesional Docente, apartidista, profesional, con un concepto abierto de una escuela abierta, actualizada metodológicamente, donde las tics ya no es tema de conversación, como no lo es el bolígrafo?

¿Una asociación estructural y escrupulosamente democrática y garantista en este tema, horizontal, hiperconectada y en-red-ada, unida por tanto, que, y ahora perdón que deje de contenerme, poner pie en pared y decir claramente: NO, NO y NO. No es verdad que nadie sepa qué hacer en la escuela para subir los resultados y más cosas. Somos los profesionales del aula y sí sabemos. Lo hemos probado y nos funciona de maravilla?

Una asociación profesional docente que adquiera una autoridad merecida, es decir, moral, de gente comprometida que da ejemplo de lo que predica. 

¿Es posible?

Esta es la introducción para un debate abierto en la página del Grupo: Eduardo Punset para Ministro de Educación en Facebook, si todavía no te has salido, puedes dejar tu opinión que me interesa mucho. Gracias. 


16 junio 2010

Corta y pega. Copia, copia como un loco-a.

Hacer redes también han de hacerse desde el blog. Y estoy muy reconcentrado. Voy a traer algunas cositas muy interesantes de otros blogs de amigos y amigas.

Por ejemplo: Una de las supuestas razones que dan los profes y profas ticfóbicos es que con el ordenador se facilita la copia y el corta-pega.

Bueno, aquí hay una respuesta a eso de la profesora Tiscar Lara, Vicedecana de Cultura Digital en la Escuela de Organización Industrial.


¿Qué significa para ti la palabra 'COPIAR'? - Tíscar Lara, Vicedecana de Cultura Digital, Escuela de Organización Industrial from elegant mob films on Vimeo.

15 junio 2010

Noviolencia en el Sistema Educativo.

Como entre unos y otros la educación la han terminado por convertir en un laberinto, uno ya no sabe si aprecia subjetivamente o las cosas han pasado de verdad.

Hay una supuesta tensión (en la realidad ni eso) entre dos concepciones de la educación, de la finalidad esencial de la escuela pública. Formar personas para la universidad, con conocimientos memorizados, evaluados mediante exámenes "papagallistas", y que en el currículum oculto fuerza las cosas a permanecer como siempre; o que el sistema se centre en producir primeramente "buenas personas", reivindico esta tradicional adjetivación, porque no creo necesario más. Cuando ahora se habla de ciudadanos críticos, participativos, comprometidos-as, etc., no se lo creen ni ellos. La estructura y los partidos no quieren ver ni en pintura a uno de esos ciudadanos-as a menos de 100 kmts. Cuando se les cuela uno, lo machacan.

Las leyes educativas lo dicen meridianamente claro, las finalidades del sistema son casi todas promotoras de actitudes y valores, más que de la repetición de conceptos teóricos memorizados. Pero, cuando el sistema va aterrizando y llegamos a la concreción de la hora de clase, todos esos valores y promoción de actitudes quedan relegadas al limbo, pues la hora de clase lleva obligatoriamente título propio: Mates, Lengua, etc., es decir, asignaturas y hora de clase. De lo de la transversalidad, visto lo visto (la reciente historia), mejor no hablar. Es decir, nada de nada. Algunos profesores y profesoras haciendo cosas voluntaristamente y, con frecuencia frente a la incomprensión, si no las peleitas de poder, de sus compañeros-as de claustro, y punto final.

De ahí la trascendencia del Plan Andaluz de Educación para la Cultura de Paz y Noviolencia, con varios premios internacionales, y una auténtica belleza de contenido y oportunidad. Nunca olvidaré que se terminó su redacción poco antes del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York y un par de meses después pusimos en marcha la aventura. Fue un empeño personal de la Consejera Cándida Martínez, con el apoyo impagable del Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de Granada, bajo la dirección de Sebastián Sánchez, Dtor. Gral. de Solidaridad en la Educación (inmigrantes, orientación, compensación, N.E.E., y autobuses y comedores escolares, jeje), y nuestro inolvidable Coordinador Regional José Tuvilla Rayo, Medalla al Mérito en la Educación, y actualmente inspector en Almería. 

El Plan, publicado en BOJA, supuso y supone la única propuesta creíble y seria que la administración educativa ha hecho desde el análisis sin vicera, del fracaso de la transversalidad como estrategia educativa para los valores humanos. Una propuesta además, desde nuestro punto de vista, de muchos kilates por lo que supone de adecuación real a contexto y al contexto predecible, en el que siempre debería situarse al planificar la educación. 

El Plan ha tenido un mayor seguimiento, incluso normativo hasta desembocar en un Plan de convivencia de centro obligatoria, en el aspecto de la regulación de la convivencia entre el alumnado. Eso mayoritariamente, lo cual es un logro, pero un 15 % de lo que pretendía el Plan. También es verdad que en algunos centros se han limitado, ahogados ya por el formalismo reinante y perdiendo todo el sentido, a cambiar el cartel de la cuevita de Aula de castigo a Aula de convivencia, y tan panchos y con el visto bueno de la inspección, faltaría más. 

Convivencia en qué modelo de sociedad. Una renuncia histórica de la brega de partidos. Como saben que lo que dicen lo usa el otro para tirárselo a la cara, deja de pronunciarse y tenemos políticos, todos, que ya no definen lo que quieren hacer con la sociedad. Difícil pensar una perversión mayor. Pero yo insisto ¿en qué modelo de sociedad? ¿para qué modelo de sociedad educamos?

Si la respuesta es para la sociedad que existe, entonces compañero, yo renuncio porque he terminado por darle la razón a mi amigo Luis Marín, gran educador, jubilado roto por la puerta falsa: "Este mundo está hecho para sinvergüenzas y caraduras". Y habrá que ayudarlos a subsistir con poca vergüenza y una cara como el cemento armado. Si nos interesa la felicidad del alumnado.

El Plan hablaba sobre todo a nivel personal y de compromiso social de la Noviolencia. (Véase el enlace para una correcta escritura y concepto del término). Pero es que estaba al final, y si apenas llegamos a la Cultura de Paz, a la noviolencia, ya pilló lejos. Demasiado viaje y un poco raros: ahimsa, la noviolencia activa para una mejor traducción de las implicaciones del término en sánscrito. Como dice la Wikipedia para el pacifismo: "Algunos de los medios de los que se vale el pacifismo en la búsqueda de sus fines son: La no violencia activa, la diplomacia, la desobediencia civil, el boicot, la objeción de conciencia, las campañas de divulgación y la educación por la paz."

En definitiva, la noviolencia, el pacifismo, como horizonte personal y social, no pueden conllevar una inacción cómplice de las injusticias que se comenten, nuevas o viejas, eso sería igual que aceptarlas. El salto real de especie sucede cuando el ser humano renuncia a la violencia animal como principio moral, como compromiso de especie superior mentalmente a las otras, y ahí nace su especificidad de humano. De especie moral. 

Pero de la fuerza que se tiene cuando uno renuncia completamente a la violencia, salen la motivación y la convicción para encontrar formas de lucha (la habrá mientras haya injusticia ¿qué fue antes, el terrorismo del terror o el del hambre?) contra lo injusto.

Si las cosas no mejoran en educación, en un plazo no muy largo, debería ser los y las de siempre, el profesorado comprometido con la educación pública, el que deba aglutinarse en torno a un marco pedagógico compartido, y buscar formas de lucha noviolenta que inviertan en lo posible las inercias muertas y en proceso de momificación que todavía imperan en no pocos centros. 

Los políticos no saben o qué o cómo, los padres no saben o cómo o qué, la sociedad no sólo no colabora sino que contra-educa o maleduca, alguien tiene que poner pie en pared. ¿Por qué no los propios profesionales más comprometidos-as con la educación? Se hace necesaria una Asociación Profesional Docente. Ojalá no tarde en aparecer por el bien de todos.

12 junio 2010

Querido Blog:

Querido Blog: Ya, ya sé, las cosas han cambiado mucho. Por aquí ahora viene gente. Ya recuerdo perfectamente que te creé como archivo de pensamientos deglutidos que no sabía dónde poner y necesitaba dejar en algún lado, para poder olvidarlos y pasar a otra cosa, más que nada.

Para mí la cosa tampoco es fácil. No creas. He estado escribiendo con la plena seguridad de que no me leía nadie, durante años, y hete aquí que empiezan a aparecer cabecitas en ese cuadrado que te puse para asegurar nuestra intimidad, "Lectores: 0", pero ahí se ha metido gente. Y lo mismo leen lo que te digo.

Y, todavía peor, ¡hay personas que escriben comentarios! Esto no es lo que era. Pero qué gustito ¿no?

Pues que sepas que la culpa es de Twitter, apáñatelas con él en la web 2.0. Así que peínate y quítate las zapatillas, que aquí hay gente. Personas. Hay que tratarlas bien. Aunque procuraremos continuar el tono reflexivo, pues de todas formas tampoco hay muchos sitios donde hacer eso.

04 junio 2010

Mi claustro es la red.

Érase una vez ... parece un cuento de hadas.


En la estela del EABE10, en el puente al EABE11, es decir, poniendo en práctica y experimentando con algunas enseñanzas del EABE10, visto lo visto con el Congreso de Lectura de Granada, comentado en el post anterior a éste, en pocas palabras: Cómo la voluntad de comunicarse y de promover la participación de una persona puede hacer llegar la in-formación a más gente que el entramado institucional, nos pusimos en marcha en el CEP para ofrecer una intervención del profesor Francesco Tonucci en el ENCUENTRO DE EXPERIENCIAS DE AUTOFORMACIÓN 2009-10. COLABORAR PARA EDUCARpensado como un regalo y homenaje a los centros que han trabajado bien la autoformación. 

Básicamente queríamos seguir probando una formula que aprendimos en el EABE10, y que parece bastante potente: streaming de una actividad, combinada con coloquio en Twitter. Bueno, potente según lo que quieras, en este caso sí: aumentar y facilitar la participación en actividades de autoaprendizaje a un coste ridículo. 

Hicimos pruebas, Javier G. Valdivia en contacto con Diego GG (maestro de máquinas del EABE10), se empeñaron en hacer el streaming con uno de los ultraportátiles de la Escuela TIC 2.0 y funcionó perfectamente (TO SI VA). Conejillos de indias, los compañeros y compañeras de Centros del Profesorado de Oviedo y Badalona en reunión de coordinación de un proyecto ARCE, que por su extremo interés (;)) retransmitimos al mundo mundial. 

Un elemento que probamos y nos ha gustado es el de un "narrador oficial" (casi un mecanógrafo crítico) en Twitter, aportando continuamente las ideas aportadas desde la sala. Permite a ratos paliar posibles fallos del streaming, la letra escrita apoya la reflexión y facilita los manejos "corta y pega" para comentar y los posibles retwiteos. 

La experiencia en la Sala fue autoconvincente. Los compañeros y compañeras no sabían nada, a Tonucci se lo comentamos y miró encantado cuando le hablé de un "Claustro virtual", al que saluda nada más empezar a hablar, y que es la comunidad docente twittera, de la que le hablé con la misma ilusión que realmente tengo en ella. En la sala había unos cuatro o cinco portátiles de usuarios particulares, allí mismo, se dieron de alta grupos de asistentes en Twitter para ver qué estábamos cocinando. 

Pero cuando, durante el coloquio, pusimos en la pantalla la catarata del hastag #experienciacentros, y la gente en la sala vio el nivel de participación, los comentarios, la discusión, el colega que saluda a Tonucci en su lengua, la vida sentida y real, y que todo el mundo se expresa y participa, fue para todos un desvelamiento de la potencia de la fórmula. Pienso que hubo mucho más coloquio pedagógico en la red que en la sala, porque la gente en sala tenía doble sentimiento de gozo, la complicidad con la visión del profesor Tonucci pero no la participación directa, y la alucinación de lo que se puede hacer con los actuales medios sólo queriéndolo hacer. A la salida en los corrillos se hablaba más de Twitter que de otra cosa. 

¿Qué ha pasado brevemente?

En primer lugar una autocrítica por la pésima elección del hastag, demasiado largo y difícil de entender descontextualizadamente. Claro, desde el principio pensé en #Tonucci, pero es que el acto era una celebración del trabajo de los centros, y la presencia de Tonucci un regalo. Me da un poco de grima pensar cuántos twitts, cuántos pensamientos frustré por un hastag tan largo. ¿Qué paso? Que desde el principio, y como es lógico, alguien empezó a usar el hastag lógico: #Tonucci y la conversación se abrió en dos ramales paralelos a ratos y concomitantes a otros. Pese a ello #experienciacentros fue número 2 en el Trending topic de habla hispana durante el acto y hasta un par de horas más después. 


A esta hora que escribo, a 10 horas del evento, ambos hastag ¡siguen vivos! ¿Por qué?

A las 2 de la mañana hice esta captura:


4 horas después del evento, ¡¡mil setecientas setenta y seis veces!! se había visto el video. 

Esta mañana a las 8:

Dos mil trescientas ochenta y seis veces visto el vídeo. 

Ahora mientras escribo: 

Dos mil setecientas cincuenta y siete veces visto el vídeo. Es de vértigo. 

Pero lo que de verdad es importante es la calidad de esas visiones y de sus comentarios. La enorme trascendencia de que tras cada una de esas visiones haya sueños compartidos sobre la escuela, consuelo por pensar, como el profesor Aitor Alazpita, "si Tonucci lo dice y yo pienso igual, lo mismo no estoy tan equivocado", que es el retruécano mental que los buenos profes se hacen para combatir en soledad contra la estupidez, la rigidez, el formalismo y el sinsentido de algunos claustros. Su perversión. 

El profesor Pedro Villarrubia twitteaba solo en mi TL (Time line) a las ¡¡3 de la mañana!! Una hora menos, en Canarias, pero estuvo hasta más allá de las 5 con un precioso monólogo o poema pedagógico. 


Todo lo narrado es, como digo, un poco de alucinar, pero lo que de verdad lleva el contenido y el sentido de todo esto está aquí:


¿Profesores-as adultos ¡¡felices!! por una actividad de formación?  

Para un momento, que aquí pasa algo. 

¿O no?