28 diciembre 2007

Desde la admiración y el respeto: Benazir Bhutto

Por más que la posibilidad fuera patente, el asesinato cruel, el magnicidio de la Sra. Bhutto me golpea en la cara de esta fría mañana de diciembre. Me siento conmovido, dolorido, maltratado, machacado, pienso que esto no puede sino empeorar, y me hace sentir maltrecho porque están asesinando a personas y, en mi caso, van en contra de todo aquello en lo que creo.

Benazir ha sido siempre una mujer con un coraje inigualable. Recuerdo que las primeras veces que oí hablar de ella, lógicamente en relación con su vida política en Paquistán, tuve que quedarme pensando: Benazir, una mujer, gobernando en un país musulmán de pata negra. Y pensé que esa mujer debía tener el coraje del Genghis Khán, o más. Casi siempre con su velo sobre el pelo, en un gesto que hacía resaltar su origen, pero también su belleza. Hay muchas formas de llevar un velo. La suya era la de estar a la altura de sus circunstancias. Siempre en su sitio.

No tenía miedo, dicen, de los fanáticos; y mucho que lo lamento yo, digo ahora, ha querido ir a pecho descubierto contra el fanatismo loco de unos señores que se dicen musulmanes pero que no son más que una panda de asesinos fanatizados y locos, llenos de odio, rencor y violencia. Que sacan tajada de la miseria en la que viven muchos de los ciudadanos de esos países, engolosinando con vírgenes y pan a quienes de pan no disponen y viven en un infierno. Me parece de una hipocresía supina que nos sorprenda que algunos de esos supuestos mártires (asesinos en masa), provengan de nuestro mundo feliz y perfecto.

Iraq, Irán, Paquistán, Afganistán, Palestina, ... hasta que no sintamos como nuestros sus problemas, el mundo tiene un problema. Si vamos a continuar yendo a "solucionar" sus problemas a bombazos, el mundo tiene una torda y después de Benazir vamos a seguir miles a los cantos de las armas, víctimas de la política de aplicar la violencia para solucionar problemas.

Benazir, en paz descanses, estarás en nuestros corazones y en nuestros mejores pensamientos. Gracias por tu lucha, que siento que también era por mí.

01 diciembre 2007

Ojú qué gente

Aquí estoy disfrutando con mi Edubuntu último modelo, y veo perplejo que algunos se apuntan al pim, pam, pum con la Consejera de Educación, justo ahora que ha anunciado su pase al Congreso, solicitando su dimisión, supongo que simbólica, porque los resultados de las pruebas tipo Pisa que miden competencias básicas y no conocimientos, son este año igual de malos que hace dos años.

Hay que ser subnormal, o pensar que los demás lo somos, para pensar que se pueden arbitrar medidas políticas para que los alumnos obtengan esas destrezas en dos años. ¡¡¡Cambiar el sistema en dos años!!! Es no tener ni idea de qué significa educar, o mucha cara dura para sumarse a la ceremonia de la confusión que, lamentablemente y en vez de ayudar, los medios de comunicación, con frecuencia, promueven focalizando la atención hoy en la violencia, mañana en el fracaso, hasta terminar hundiendo a la poca gente que aún queda dando el callo en el sistema y convirtiendo la educación en el problema y no en lo que es: la solución

A diferencia de otros periodos de la Consejería, la que ha tenido como líder a la profesora Cándida Martínez ha puesto en marcha unas magníficas iniciativas: Plan de Formación de Inmigrantes, Interculturalidad, Plan de Educación para la Cultura de Paz y Noviolencia, Plan de Compensación, Plan de Acompañamiento, Plan de Apertura de Centros, Plan de Centros Bilingües, Centros TIC, Coeducación, Planes de Mejora e Innovación, que han tenido un éxito que los agoreros no podían prever, pero que corresponde al hecho innegable de que son políticas adecuadas y correctas para los problemas reales que la sociedad tiene y a los que la educación debe responder.

Y la prueba del algodón es que la gente más comprometida del sistema, el profesorado comprometido con su profesión (que lo hay), se ha puesto todo en pie a hacer cosas, hasta el punto que parece que lo mejor hoy sea parar un poco y reorganizar, porque seguir creciendo también significa que haya más profesionales trabajando con sentido en esta profesión. Pero efectivamente eso ha sido una apuesta firme por la calidad de la enseñanza pública. Una estrategia creativa y con éxito.

El reto ahora es que no se quemen los comprometidos mientras el 60 por ciento del claustro mira con expectación esperando la torta ajena y cobrando lo mismo.