22 julio 2007

¡¡No tendré una casa en la vida!!

Iba el otro día con mi hija a la ciudad a comprar libros, como casi siempre que voy a la ciudad, y en una céntrica calle (Ollerías, Málaga), había esta pintada que, con la comodidad de la cámara en el móvil, me apresté a tomar.


Es sencillamente patético. En primer lugar que en la rica España esté el 30 % de la ciudadanía con ese sentimiento; y en segundo lugar que ni siquiera haya rebeldía en la pintada, que no se relacione con ¿quiénes están ganando para que muchos pierdan? ¿Cómo y por qué se está permitiendo el monumental enmierde de la política municipal con la construcción? ¿Quiénes y en qué cantidades están saliendo beneficiados? ¿Está la problemática financiación de los partidos relacionada con todo esto? ¿Hasta dónde llega el cáncer? Por favor, corten ya, y por lo sano.

Por poner un ejemplo, el ex alcalde de mi pueblo, lo primero que decidió después de ser elegido alcalde fue ponerse un sueldo por encima del que recibe el Presidente del Gobierno. Menos mal que, manque tarde, su partido le ha dicho que eso es incompatible con su ideología y que tenía que rectificar. Pero estos personajes no rectifican porque están en posesión de la verdad. ¿Que qué verdad? Pues al sentirse acosado, al parecer, ha justificado el sueldecito en que es necesario "para no caer en las tentaciones". Para no robar, te robo legalmente, ciudadano. Es de disparate, y luego se pierden elecciones y se buscan chivos expiatorios normalmente en la prensa, y también traidores y desleales movedores de sillas.

¿Qué ha estado haciendo una persona con esta clarividencia en los principios en el poder municipal durante muchos años? Si quieren se lo enseño a todos con un vídeo o fotos, aunque ya salió en El País como ejemplo de acumulación deslocada de construcción invadiendo la costa y masificando hasta el absurdo las urbanizaciones, en un modelo que "mejora" el de GIL. Evidentemente, viviendo aquí, hace muchos años que veo los modelos GIL y PSOE en Marbella y Mijas costa, respectivamente, y no hay la más mínima diferencia en cuanto a política urbanística (inexistente, of course) de unos y otros. Hasta en lo del capricho por los caballos caros hay más truculentas coincidencias.

Parece que el "andaluces, levantaos" del himno de nuestra tierra vuelve a sonar lleno de sentido, ni siquiera es necesario, al parecer y en este tiempo, pedir tierra, habrá que empezar pidiendo un mínimo de honradez y justicia.

SI EL PODER CORROMPE, NO SE PUEDE ESTAR MÁS DE OCHO AÑOS EN UN PUESTO POLÍTICO DE TOMA DE DECISIONES. Es meridianamente claro.

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