22 diciembre 2006

Saber ser

Ya hemos comentado en otro comentario nuestra certeza de que los valores en educación, como tales valores, o se tienen o no se pueden dar.

Supongo llegado el tiempo en que se pueda hablar de esto abiertamente. “Saber ser” una de las propuestas de los enfoques educativos europeos, a partir del Informe Delors (La educación encierra un tesoro), es una invitación a comprender nuestra humanidad y formas de aprendizaje en términos más complejos que los usuales hasta ahora, desde una óptica que ya aportaba Edgar Morin previamente al Informe en un documento que le solicitó la UNESCO (Los siete saberes necesarios para la educación del futuro).

La principal diferencia a nivel de aprendizaje entre "saber" y "saber ser" es que el primero se refiere a los conocimientos, y el segundo a destrezas o capacidades. "Saber" en el sentido tradicional desarrolla sobre todo una sola capacidad o competencia, la memoria. "Saber ser" se refiere sobre todo a la interrelación con el mundo, especialmente con los otros, y para lo cual son necesarias múltiples competencias, además de conocimientos.

No es posible, decía, enseñar a ser, ni aprender a ser, sólo con palabras. Sobre todo en unas sociedades donde la distancia de las palabras a los hechos puede medir estadios. Aquello tan peregrino de "haz lo que yo te diga, pero no lo que yo haga" es una barbaridad y además una estupidez. Con eso se aprendía a ser ... hipócrita, fundamentalmente.

Si estuviéramos de acuerdo, entonces la pregunta es: ¿como enseñar valores en la escuela? Y la respuesta no puede ser otra que "con personas que tengan esos valores". Y digo yo, que para eso está ahora el sistema, para evaluar en oposiciones la honestidad, sinceridad, solidaridad, compromiso social, etc., de los opositandos.

Ya, ya sé que pido un imposible, pero ¡pidamos la luna!, sobre todo si es la luna lo que queremos. La dificultad de los empeños nunca justifica la inacción. Sólo la pereza.


08 diciembre 2006

Rebeldes

Los profesores utilizan en las aulas herramientas del siglo XIX para formar a personas que las deberían utilizar en el XXI. En ese desfase se juegan la mayor parte de las decisiones que cada docente toma, a veces sin darse cuenta realmente de que se le cuelan algunas de las peores perspectivas que de una escuela pueda pintarse.

Es el caso de “la escuela reproductora”, la escuela como instrumento del sistema para perpetuarse, sistema social, político, moral, de clases, y por supuesto capitalista, extremadamente capitalista, que para eso se ha terminado la historia, y vamos a por todas.
Ese papel de la Escuela me pone los pelos de punta. Y su más lacerante instrumento es la desactivación, mediante apartamiento sutil o grosero, de los y las rebeldes.

¿Qué habría sido del mundo sin rebeldes?
Que jamás habríamos salido de las cavernas.

¿Qué sería el mundo sin rebeldes?
El mismo mar de injusticias que hoy es, y que lleva siendo toda la historia humana. Sin justicia no puede haber paz, salvo la de los cementerios.

El/la rebelde en la escuela lo pasa mal, o muy mal. No entra en los parámetros, no va a sacar un 9’5 (salvo que le interese un profesor por haberle dado una oportunidad). Si es una mente sana (la rebeldía ya es un buen síntoma), chocará con horarios impuestos, rutinas inoperativas o pervertidas, actitudes impresentables tras máscaras socialmente aceptadas y capaces de hacer aceptable la distancia entre lo que se piensa, lo que se hace y lo que se dice, y sobre lo que se dice que se piensa para que luego los actos, entre clase y clase, como el que no quiere la cosa, terminen por machacarlo. Tarde o temprano le meterán el dedo hasta el tuetanillo a algún asunto o situación, y terminarán expulsados.

Sólo los que están dispuestos a perderse encuentran fuentes nuevas, sin rebeldes el horizonte se estrecha hasta cerrarse, no lo tienen fácil pero mientras haya rebeldes, hay esperanza.

02 diciembre 2006

Lamentablemente se confirma.

¿Por qué 12 años sin reaccionar a lo que a ojos vista era una merienda de cacos despojando un pueblo? ¿Por qué se reacciona aquí y allí no cuando a ojos vista los modelos y procedimientos son los mismos? ¿Por qué ese silencio cómplice tras saberse que ERC exigía parte del sueldo a trabajadores de la Generalitat, lo que para cualquier ciudadanos no es más que robar mediante extorsión?

Y la gente dice: “Porque están tos pringaos”, y algunos afirmaban: “Porque de eso están comiendo también los partidos”.

Y luego va la realidad y confirma las peores predicciones de los peorpensados.

No tengo ni idea de para qué necesitan tanto dinero los partidos, pero sí tengo muy claro que robándolo lo que consiguen es cargarse directamente la democracia.

Hagan el favor de sacar las manos de ahí. Hagan el favor de meter aire limpio y puro en el seno de sus organizaciones, luz y taquígrafos, digan qué necesitan y para qué, y busquemos una solución que no contribuya a dinamitar moral y penalmente nuestra democracia. Por favor. Es imposible que organizaciones que no funcionan democráticamente ni se ajustan más que escrupulosamente a las leyes ostente la garantía de la pluralidad democrática de un pueblo.

Si no hay una reacción nítida y rápida, sería cuestión de plantearse llamar a la vieja guardia, la que se jugó la vida frente a los grises para traer la democracia a España, porque se la están cargando.

Un pacífico saludo.