22 septiembre 2006

Inmigración a mogollón

Y siguen llegando, pateras, cayucos, airbús o autobús, barcos nodriza, zodiac, pértigas, andando o arrastrándose, evidentemente, siguen llegando.

Entre las pocas cosas verdaderamente certeras que sobre emigración he oído, destacan las palabras del cantautor Joan Manuel Serrat que, en el uso del más puro y poético sentido común, ya dijo en el 92:

"Disculpe el señor,
se nos llenó de pobres el recibidor
y no paran de llegar,
desde la retaguardia, por tierra y por mar.


Y como el señor dice que salió
y tratándose de una urgencia,
me han pedido que les indique yo

por dónde se va a la despensa.

Y que Dios, se lo
pagará.
¿me da las llaves o los echó? usted verá
que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres y
siguen llegando."

La reacción de afrontar la opresión del hambre subiendo la altura de vallas y con vuelos de retorno es como querer solucionar el problema de un ataque de vómito, tapando la boca del paciente. ¡Qué “absurdidez”! ¡Qué barbaridad!

No hay solución distinta a la de crear riqueza y oportunidades de vida en los países de origen. Ante un panorama vital de no poder ni dar de comer a tus hijos, ante esa situación extremadamente violenta, no valen atajos. No hay. ¿Qué hizo Europa para ayudar a España tras nuestra entrada en la CEE? Insuflar riquezas. (Gracias Europa, por cierto.)

Se espera de los mejores ciudadanos que nuestra democracia tiene y que, como es natural, están en los puestos más importantes de toma de decisiones, no sólo que busquen soluciones y no chapuzas, que para eso son los mejores. Reaccionar ante un problema ya lo hace mi perro. Si lo piso se quita. Se espera de los mejores que se anticipen a los problemas, que pre-vean, que posean pre-visión.

Como el poeta:

"Disculpe el señor
pero este asunto va de mal en peor,
vienen a millones y
curiosamente, vienen todos hacia aquí.

Traté de contenerles pero, ya ve,
han dado con su paradero,
estos son los pobres de los que le hablé,
le dejo con los caballeros."

¡Cómo es posible tan corta visión de vuelo en nuestros gobernantes! ¡Cómo es posible, no ya sólo tanta injusticia, sino también tanta ineptitud e hipocresía! Y me refiero ahora también al """problema""" de la inmigración, parece que nuevo primer "problema" en el ranking de los españoles.

Que nadie espere paz sin justicia. No queremos la paz de los cementerios, ni la de los campos de concentración, viejos ni nuevos, sin grifos o con ellos. Pequeños o tan grandes como un continente esquilmado y abandonado a su suerte. La Paz es primerariamente Justicia. Y atajos no hay.

16 septiembre 2006

El último baño del verano


Qué maravilla volver al mar y encontrar su lejano y abierto horizonte. La playa casi solitaria, al atardecer, con un sol rojizo que crea una atmósfera propia en el Estrecho, como de gran fiesta pagana.

Las olas venían corriendo, empujadas por una brisa fresca de Poniente, trastabillándose, a entregar su empuje en la arena de una playa habitada por gaviotas y algunos pescadores. Por cierto que sólo salen algas y un enorme nada más, la rivera está completamente esquilmada.

El agua fresca te acoge, te deslizas, te sientes liviano, recogido, en el seno de una gran madre, lleno de sensaciones de vida. En los próximos meses entrar aquí se hará imposible. Te bordearé sin tocarte, días y días, hasta el próximo verano.

Al salir, te secas para evitar la sal y su breve escozor, maquinando que si no pica procederás a una vieja tradición: esta noche no te duchas, para que el salitre inspire tus sueños, sueños de verano, agasajados por jazmines y dama de noche, de toda mi vida, sueños marineros, familiares, sueños infantiles.


12 septiembre 2006

Sistemas educativos e Informes PISA


Pues otro día hablamos de los informes PISA de la OCDE, pero por hoy, veamos qué hace, entre otras cosas, que Finlandia ocupe el puesto 1 en el ranking de los dos informes (2000, 2003) emitidos hasta ahora y España el ¡¡26!!

Aunque quería dejarlo en la fría pero precisa información de los datos numéricos, hay que precisar primero un par de cuestiones más que importantes: En primer lugar, la vigente Ley de Educación finlandesa tiene 30 años de antigüedad, de estabilidad, de análisis y mejora. Nosotros llevamos 30 leyes, es un decir.

En segundo lugar: el apoyo de las familias a los centros es total, al igual que su implicación directa en los centros y aulas, y algo aún más importante, el las líneas educativas y la coherencia de los discursos a la hora de educar.

En tercer lugar la profesionalidad, la motivación y entrega como actitudes prevalecientes entre el profesorado, muy capacitado para trabajar en grupo.

Algunas cifras:

Gasto por alumno y curso: Finlandia: 7.121 € / España: 6.010 €

Gasto en educación por PIB: Finlandia: 6,39 % / España: 4,44 %

Formación profesorado: Finlandia: 5 y 6 años. / España: 3 y 5 años.

Salario bruto profesorado: Finlandia: de 30. 575 a 38.325 €
España: de 23.562 € a 34.322 €

Horas lectivas: Finlandia: 6.126. / España: 7.731.

Colegios Públicos: Finlandia: en torno al 98 % / España: en torno al 67 %.

Les ruego humildemente a quienes deciden que tomen nota, que despoliticen (“despartidicen”) inmediatamente la educación y la sanidad, y que no jueguen con las cosas de comer. Gracias.

11 septiembre 2006

Violencia en las escuelas

Curioso tema éste, otro espejo cóncavo para reflejar el cambalache moral de nuestra sociedad. Violencia ha habido en la escuela desde siempre, y no voy a hablar ahora de la potentísima violencia estructural que está funcionando y que parece pasar desapercibida, o no haber suficientes bemoles para meterle mano al tema. Pongo un ejemplo: un profesor patán (que los hay) de los que suspende al 90 % del alumnado año tras año.

Todavía no está suficientemente claro a quién interesó y por qué que machacando, machacando, se hayan añadido casi de corrido los sustantivos “violencia” y “fracaso” al adjetivo “escolar”. Demencial.

Violencia como la que se está comenzando a atajar ahora la ha habido siempre, pero antes no era noticia ni se le prestaba atención. Y, evidentemente, ahora hay más, la violencia sólo genera … Pero es de alucinar que una sociedad tan violenta como la nuestra, que destila violencia por los cuatro costados, con una televisión que no termina de reaccionar tras muchos años (décadas) de emitir “violencia pura”: terminator, eliminator, machaqueitor, por no hablar de los juegos de ordenador, esté ahora escandalizada porque en los colegios se dan episodios de violencia directa. ¿¿¡¡&!!?? Dos más dos siguen siendo cuatro.

En primer lugar no es verdad que en los centros educativos de nuestro país haya mucha más violencia que antes, quizás algún episodio de más (siempre lo son) de agresión a profesorado, lo que sí es verdad es que ahora parece que le toca el turno de atención al problema, y ya era hora. Lamentablemente tras una campaña orquestada que sólo ha generado mayor incertidumbre y malestar en los que trabajamos en estos temas a pie de tiza.

Y aquí está el quid del asunto. Educar, lo que se dice educar, educa mucho más la familia, los amigos, el entorno, los medios de comunicación, la sociedad, que los profesores en las aulas, y eso suponiendo el mejor profesor comprometido con la enseñanza en valores (¡cómo si hubiera otra!).

Por eso es tan importante proseguir trabajando en el despertar de la conciencia de sociedades educadoras. Un compromiso vertical que recorre a toda la sociedad desde el primero hasta el último de sus miembros, pero muy especialmente a quienes detentan cargos públicos y son escaparate continuo en los medios de comunicación.

Por eso pidió Zidane perdón a padres y educadores después de su desafortunado cabezazo de la final del Mundial de fútbol. Por eso, a pesar de su error, sigue siendo un caballero.

Y por eso algún día también empezaremos a hablar en los medios de la violencia en el hogar, no sólo contra la mujer.

01 septiembre 2006

Mejorar la Democracia, 3. La Gestora del Ayuntamiento de Marbella

Curiosas cuestiones las que se están planteando por estos pagos. Mi opinión como "usuario" (soy director de un centro educativo de la ciudad) es la siguiente:

Resulta que los partidos correspondientes han escogido a ciudadanos no dedicados a la política que, una vez puestos en sus cargos, han acometido sus labores con ilusión e interés de prestar un servicio público. Y lo están haciendo. Están trabajando como no creía que vería ya a "políticos" trabajar.

Mi centro tenía problemas graves de inadecuación del edificio (debería estar cerrado por inseguro), y es la primera vez que vienen técnicos del Ayuntamiento a hacer un estudio minucioso del estado del edificio, y a elaborar un estudio técnico (todo el mes de agosto) del actual estado y de las obras a realizar para su "legalización" y optimización.

Pero es que ya desde la misma llegada, desde el primer contacto con esta gente, uno siente la honestidad de planteamientos y el espíritu de servicio. He tenido contacto directo con tres vocales y con el Presidente.

Para colmo, siendo de 4 partidos distintos, están trabajando por unanimidad en las decisiones colegiadas. ¡¡La bomba!! Con la que está cayendo. Y, como es natural, cuando hay voluntad, las cosas salen.

De verdad, ahora mismo son un ejemplo. Y puesto que lo están intentando: ¿A quién puede interesar cargarse su trabajo? y ¿por qué?

No lo sé, y prefiero, por ahora, no hacer hipótesis. Pero es una demostración, si falta hiciera, de que la política no puede ser un oficio ni una dedicación profesional. Es una perversión. "Si por hacer las cosas mal me echan de la política ¿a dónde voy?" Resultado: que no me echen a cualquier precio. Y ya está, primera ocupación: mi carrera política; segunda: no queda tiempo.

Es una ironía más del destino que el Sr. Aznar terminara dando un ejemplo de comportamiento democrático: prometió marcharse en dos legislaturas y lo cumplió. Bueno, "lo cumplió" relativamente pues parece ser que las sombras dan tanto juego, o más, que el escenario.

En cualquier caso, pocas verdades científicamente probadas se han experimentado más a lo largo de la historia humana que aquella de que "el poder corrompe". No sé si corrompe en todo caso, pero se degenera, primero se "flexibilizan" los principios, y luego se pervierten las actuaciones.


La actividad del servicio público que corresponde a las funciones políticas no deben ser desarrolladas por profesionales de la política, sino por ciudadanos dispuestos a servir (no a sacar provecho) por x años (de verdad, dos legislaturas son suficientes). Y después volver a su trabajo.


Echo alarmantemente en falta este planteamiento en especial para asuntos de educación y sanidad. Ambos temas deberían estar estrictamente separados de la acción política partidista y sus estructuras administrativas liberadas de cualquier otro interés salvo el del servicio público. Ahora no es así.