28 julio 2006

Construir la Paz, 2. "Decíamos ayer ..."

... que la Paz no es sólo cuestión de ausencia de guerras. Los hombres somos lo suficientemente sofisticados como para utilizar cualquier otro bien o artilugio si se trata de predominar sobre el otro: alimentos, energía, dinero, poder.

Porque evidentemente no propugnamos la paz de los cementerios, sino la de la justicia. Ésta es la palabra clave. Agradecemos a Galtung sus brillantes aportaciones sobre la Paz positiva y la paz negativa (ausencia de guerras), así como el desvelamiento general de sus estudios sobre la violencia estructural: hambrunas, persecuciones, asesinatos masivos, modelos sociales darwinistas, toda opresión, toda tortura, todo atropello, con violencia directa o sin ella, son violencia.

La violencia siempre engendra más violencia.

Hay mucha Paz que construir en todo entorno social. Hay mucho que trabajar todavía para erradicar la violencia directa: las guerras. Pero difícilmente se alcanzarán metas sin la presión ciudadana, sin una mayor exigencia democrática, mientras el ciudadano no tenga opción alguna de promover iniciativas que los poderes tengan necesariamente que escuchar y atender. Sí, también hablamos de "otra" democracia.

19 julio 2006

Huele a guerra

Llevo desde el 2002 diciendo que huele peste a guerra, pero como lo de profeta no se me da, pues aquí estoy, como todos, como si no pasara nada. Siempre me he preguntado, y es un tema en el que divago fielmente, qué sentían, qué pensaban, qué hacían los contemporáneos de un drama social, pongamos por caso la Alemania de 1939 ó 40.

Los con-conciencia, los otros no me preocupan ahora, supongo que estarían como nosotros, contemplando como se avecinan los acontecimientos y viéndolas venir.

Pero claro, la pregunta que atormentaría (o atormentara) a los ciudadanos mencionados arriba debe de ser algo parecido a esto: ¿pude haber hecho algo/más?

Pues hago un bucle en el tiempo y me pregunto: Ante el panorama desolador de injusticias, hipocresías, y gente con intereses perversos manejando hilos importantes en el camino incorrecto, ¿podemos hacer algo/más?

¡¡Huele una peste a guerra …!!

P.S. Iba a hablar de un tema educativo, pero no he podido.

13 julio 2006

Construir la Paz, 1.

La gran paradoja.

Mientras aproximadamente un 90 % de personas a las que se le pregunte si quieren la Paz dirán que sí, el común de los mortales (léase casi toda la población) no hace nada por construirla. Y no va a llegar sola.

Parece que venimos de un mundo animal donde la ley de la selva, la preponderancia del poderoso, y la depredación son norma. El proceso de civilización es, o debería ser eso, alejarnos del modelo. Pero el instinto animalizador sigue rabiosamente vigente. La Paz es necesariamente una conquista, la victoria de lo mejor que tiene el ser humano sobre lo peor. Una conquista colosal a nivel de especie. Y la urgencia de su llegada cada día más apremiante.

La Paz tiene fundamentalmente dos campos de acción: el individuo, la persona, y la sociedad. A nivel individual se llama noviolencia, y es una virtud que no forma parte de las de nuestra cultura, pero descubrirla es una llegada a Ítaca. Pocos valores más bellos a nivel moral.

A nivel social es otra historia. Es la Paz que habitualmente más identificamos puesto que la violencia y el conflicto (incluyendo la guerra) son sus identificadores contrarios, y a ellos estamos hastiadamente acostumbrados. Sobre esta Paz social me gustaría hablar en sucesivas entregas como pinceladas de un cuadro todavía surrealista, pero con la esperanza firme de que llegará.

Lo que no sé pero me asusta pensar es el coste, ya de por sí extremadamente abultado: guerras, terrorismo, “guerritas”, agresiones, abusos, peleas, guerritas de poder, hambre, sed, desigualdad, injusticia, … que su retraso conlleva.

11 julio 2006

Adiós Zidane, hola Zizou.


No, efectivamente no se merecía esa despedida, pero él mismo se la propició. No hace mucho que hablábamos de los errores y su papel en los procesos de aprendizaje. Pero no dijimos entonces que no hay peor error que no saber uno que se ha equivocado, no saber que es un error.

No es el caso de Zidane, mira la foto con el Presidente de Francia, esos ojos lo dicen todo; pero no se le debía haber otorgado el balón de oro o el premio al mejor jugador del mundial.

Este hombre es admirable no sólo porque es un futbolista portentoso y elegante, sino porque evidentemente también parece una bellísima persona, humilde y elegante en la vida. Un tipo muy normal y muy prudente que, como persona, se equivoca.

Los enseñantes siempre echamos de menos que los personajes públicos se impliquen con el ejemplo (la mejor teoría) en el duro afán de salvaguardar los principios y las virtudes públicas. Ésa es para mí la mejor faceta de este hombre. Es un buen ejemplo.

Quizás por eso esta increible paradoja de haber tenido este final de carrera. Es importante, entonces reconocer su error, como el mejor homenaje. Ahí se equivocó. Del marrullero que le insultó como una forma más de propiciar la victoria en un encuentro deportivo no merece la pena hablar.

Por lo demás, lo de siempre: ganó Italia, en el último minuto y de penalti.

Post-post: efectivamente, dos días después, cuando la vergüenza le permitió hablar más, pidió disculpas a los padres y a los profesores. Todavía hay gente preguntándose por qué. Es increible.

10 julio 2006

Más sobre los partidos y la democracia

"Reforma o derribo": Este artículo de Ignacio Sotelo en El País dice muchas cosas verdaderas sobre lo que está pasando con nuestra democracia y su infección por partiditis, intereses muy cuestionables, desentendimiento de la ciudadanía, y otras peculiaridades que pueden dar al traste con ella.

Recomiento su lectura.

08 julio 2006

El error en los procesos de aprendizaje

Pocas cuestiones más reveladoras del estado de la cuestión que ésta. Siendo el error, los errores, el único camino real de aprendizaje humano, no es posible tratarlo con mayor impiedad.

¿Por qué ese dedo acusador señalando el rojo error? ¿Qué pretende? ¿Cómo es posible devolverle un trabajo a un alumno-a que más parece un campo de amapolas? ¿Qué se pretende que se aprenda? ¿Se puede prever que el alumno o alumna quedará más bien sin ganas de estudiar, tocados en su autoestima?

¿Te imaginas a un padre señalando con el dedo a su hijo pequeño que aprende a dar sus primeros pasos, y marcando cada caída como error y fracaso?

Ese no es el camino.

Esa manía con los exámenes. Pocos métodos de evaluación humana más rústicos y perversos.

Si hay errores, es porque hay un proceso de aprendizaje en marcha. Del error se aprende, y se aprende mucho más que de los aciertos. Son mucho más fértiles para motivar al crecimiento.

No afirmo que haya que educar en el error, sino que hay que ser más sutiles para ayudar a crecer a las personas, empezando ¿por qué no? por no machacarlas.

01 julio 2006

Mejorar la democracia. 2.

Partidos y democracia interna

Me parece alucinante que, con la trascendencia que conceden a las encuestas e índices de popularidad, los partidos no hayan reaccionado a unas muy concretas, las que muestran la valoración de los españoles sobre sus instituciones. Lleva años dando un resultado horroroso para los partidos; hace 3 años eran los penúltimos, tras la Iglesia, pero en los dos últimos los partidos son las instituciones peor valoradas. Y no pasa nada. Ni lo comentan. Me parece recordar, como en un duermevela, que la autocrítica era un valor esencial en el funcionamiento político. Era.

Como supongo que es el rubor lo que les impide buscar formas de mejora en consulta con la sociedad, me permito hacerles una sugerencia.

En el Título Preliminar, Artículo 6, de nuestra Constitución dice: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, […]. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.”

Me parece que yo empezaría por aquí. ¿Son democráticos la estructura y el funcionamiento interno de los partidos? ¿Son sólo los intereses ciudadanos los que motivan las decisiones que se toman en el “aparato” de los partidos? ¿Son democráticos los mecanismos de toma de decisiones? ¿Son transparentes las cuentas?

Y eso que, creo recordar, el actual Presidente del Gobierno es fruto de un acto aislado de democracia interna, y que salió adelante en contra de la opinión del “aparato” del partido correspondiente. ¿Cómo pueden ser garantes de la democracia unas instituciones que no creen en ella ni lo suficiente para usarla en su propio funcionamiento?